Andaba yo con antojo de comer calamares pero no me apetecía demasiado estar varias horas en la cocina con el calor del verano, así que busqué distintas recetas y al final hice mi versión que es esta que ofrezco y que salieron, de verdad, muy buenos.
─ Lo típico es acompañar este plato con arroz blanco pero a mí no me gusta demasiado por lo que unas patatas hervidas acompañan igualmente muy bien. Un par de huevos fritos con esa salsa también es una combinación exquisita y casi ya tienes plato único.
─ La salsa queda liquida si te gusta más espesa y no te preocupan las calorías ingeridas, un poco de harina de maíz diluida en agua una vez has abierto la olla, te espesaran la salsa a tu gusto.
─ No hagas caso a lo que leas por ahí de que el líquido debe cubrir los calmares, no hace falta. No obstante si te parece que tienen poco liquido añade un poco más de jerez, le va genial.
─ La guindilla: a mí me gusta un poco de picante y por eso la pongo. Déjala en trozos grandes y quitas las semillas, de esta forma podrás retirarlas con facilidad del guiso pues si los dejas de un día para otro cogerán fuerza.