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Ajimoroji es una técnica de adobo o salsa en crudo/fresco a base de ajo, perejil, aceite y vinagre. Tradicionalmente, se asocia mucho a las zonas de interior, especialmente a la cocina madrileña y de la Meseta, y es un método fantástico para carnes de caza o granja (como el conejo) y, por supuesto, el pollo.
Tiempo de preparación5 minutos
Tiempo de cocción30 minutos
Plato: Plato principal
Cocina: Española
Palabra clave: pollo
Servings: 4

Ingredientes

  • 4 cuartos traseros de pollo pedir que los corten en trozos pequeños.
  • 1 cabeza de ajos generosa si te gusta mucho el ajo, añade unos cuantos dientes extra.
  • 1 vaso de vino de aceite de oliva aprox, depende un poco del recipiente y de la cantidad de pollo
  • 1 vaso de vino de vinagre de manzana el más sencillo que encuentres, no hace falta nada de sofisticado, el del súper.
  • 1 manojo generoso de perejil fresco picado.
  • Sal y pimienta al gusto.

Notas

Receta para valientes: Esta es una receta de sabores fuertes, aguerridos y tradicionales. Si no te gusta el ajo o el vinagre, no es tu plato.
El corte importa: Es fundamental pedir en la carnicería que troceen el pollo en trozos pequeños; esto permite que haya más superficie de carne en contacto con la salsa, lo cual es la verdadera magia del plato.
Presentación vs. Sabor: Ten en cuenta que, con el reposo, este plato pierde un poco de brillo visual, pero el sabor mejora notablemente con el paso de los minutos. No te preocupes si no queda "brillante", como recién hecho, el resultado en boca compensa sobradamente la estética.
Conservación y recalentado: Al llevar una buena base de vinagre, este plato aguanta de maravilla en la nevera hasta una semana en un táper hermético. Para recalentarlo, hazlo en microondas y si no tienes, hazlo a fuego muy lento con un chorrito de agua o caldo para que la salsa recupere su textura sin resecar el pollo. 
Acompañamiento: Ideal para acompañar con patatas fritas, un huevo frito y, por supuesto, una buena barra de pan para mojar sin compasión.

Instrucciones

  • Salpimentamos el pollo al gusto. Te aconsejamos ser prudente con la pimienta, ya que el ajo posterior aportará suficiente intensidad y un toque picante natural. No es necesario que sea mucha pimienta porque hay que tener en cuenta que el ajo ya es picante y es bastante fuerte.
  • De la cabeza de ajos, toma 4 dientes. Con la hoja plana de un cuchillo de cocina, dales un golpe seco para aplastarlos ligeramente, manteniéndoles la piel. Ponlos a rehogar en el aceite frío donde freirás el pollo para aromatizarlo. Una vez dorados, retíralos y resérvalos.
  • El frito: Dora el pollo por tandas a fuego medio-alto. Es vital que coja un buen color dorado por fuera, pero dándole el tiempo suficiente para que se cocine por dentro sin que se reseque la carne. El pollo debe quedar casi listo para comer tras este paso.
  • El majado: Mientras se frie el pollo, pela el resto de los ajos. Ponlos en el mortero y machácalos bien hasta que queden hechos como una pasta
  • En la cazuela: Retira el exceso de aceite de la cazuela (guardándolo para otras preparaciones) y deja solo unas 3-4 cucharadas del mismo en el fondo. Baja el fuego a nivel medio, incorpora todo el pollo frito, los 4 dientes reservados y la pasta de ajo del mortero. Dale vueltas rápidamente durante solo 30 segundos; verás que el ajo empieza a oler de maravilla, pero vigílalo de cerca para que no se ponga negro, ya que amargaría el plato.
  • Vierte el vaso de vinagre de manzana. *Consejo de chef:* Hazlo con cuidado y sin asomarte directamente, ya que el vapor inicial del vinagre es muy fuerte y puede molestar a los ojos. Remueve bien raspando el fondo para soltar los jugos agarrados del pollo, añade la mitad del perejil picado, tapa la cazuela y mantén a fuego suave durante unos 8 o 10 minutos. Durante este tiempo, levanta la tapa ocasionalmente para remover o agitar la cazuela, asegurando que el pollo se impregne de forma homogénea.
  • El toque maestro: Durante esos 8-10 minutos, levanta la tapa de vez en cuando y remueve el pollo, o agita la cazuela, para asegurar que toda la carne se impregne bien de la salsa.
  • Reposo: Antes de servir, deja reposar el plato al menos 10 minutos.
  • En el momento de servir, espolvorea el resto del perejil picado