Deliciosos calamares encebollados con un sofrito perfecto de cebolla, pimiento y especias. Una receta tradicional española que requiere paciencia para lograr el punto perfecto.
Tiempo de preparación20 minutos min
Tiempo de cocción2 horas h
Plato: Entrada, Plato principal
Cocina: Española
Keyword: calamar, chipiron, encebollados, española, Marisco
Servings: 4
- 1 kg de calamares o chipirones frescos
- 4 cebollas medianas o 2 grandes
- 1 pimiento verde italiano
- 1 vaso de vino blanco seco
- 100 ml de brandy o cognac
- 3 dientes de ajo
- 2 cucharadas generosas de pimiento choricero
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 guindilla cayena
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
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La paciencia es clave en esta receta. Un buen sofrito de cebolla requiere tiempo para desarrollar todos sus sabores.
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El punto de cocción de los calamares es crucial: ni duros por falta de cocción ni gomosos por exceso.
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Si los calamares sueltan mucho líquido, puedes subirle el fuego al final para concentrar los sabores.
Corta la cebolla y el pimiento en juliana fina. En una cazuela amplia, dóralos a fuego suave con un poco de sal y aceite de oliva durante al menos 20 minutos. Para un resultado óptimo, mantén el sofrito durante hora y media removiendo ocasionalmente.
Pasada la primera hora, incorpora el pimiento verde, los ajos picados finos y la cayena. Continúa rehogando a fuego suave.
Cuando el líquido se vaya evaporando, añade el brandy poco a poco y deja que se evapore completamente. Este proceso llevará aproximadamente media hora más. Disfruta de los aromas pero resiste la tentación de probar demasiado sofrito.
Mientras tanto, limpia bien los calamares y córtalos en trozos grandes. Reserva el líquido que puedan soltar.
Añade el pimentón, el pimiento choricero y los calamares al sofrito. Rehoga todo durante 2 minutos removiendo con cuidado.
Incorpora el vino blanco y el líquido reservado de los calamares. Sala al gusto y cocina a fuego medio-bajo durante al menos 20 minutos, hasta que el líquido se reduzca. Utiliza el truco de la cuchara: pasa una cuchara ancha por el fondo de la cazuela, si el líquido tarda unos segundos en juntarse, está en su punto perfecto.