Limpia bien los trozos de rabo, quita el exceso de grasa, salpimienta y deja reposar en la nevera varias horas o un día entero para que absorban el sabor. Si no tienes tiempo de reposo, vamos al siguiente paso.
En la olla GM, calienta un chorrito de aceite en modo sofreír y dora los trozos de rabo por tandas hasta que estén bien sellados por todos lados. Reserva la carne.
Pica groseramente las verduras (cebolla, pimiento, puerro, zanahorias y ajos, ya que luego se triturarán) y sofríelas en la misma olla durante 15 minutos, removiendo para evitar que se peguen.
Añade el tomate rallado y la hoja de laurel y el pimiento choricero, y sofríe 3 minutos más para que evapore el agua del tomate.
Vierte el vino de Jerez y deja reducir hasta que se evapore gran parte del alcohol, unos minutos a fuego medio.
Devuelve la carne a la olla, añade las hierbas provenzales y los clavos de olor dentro de un infusor o bolsita de té (para aromatizar sin dejar restos). Cubre con el caldo, cierra la olla y cocina en modo presión a 4 rayas (presión máxima) durante 65 minutos, hasta que la carne se desprenda fácilmente del hueso.
Retira los trozos de rabo con cuidado y reserva. Tritura el resto con una batidora hasta obtener una salsa cremosa.
Mezcla la carne con la salsa. Para mejor resultado, deja enfriar todo junto en la nevera y recalienta suavemente al día siguiente —la carne se contrae y el sabor se concentra.