A finales de 2025 me di cuenta de una realidad preocupante: pasaba demasiado tiempo en redes sociales. Cada vez que intentaba leer en mi tablet, la concentración se esfumaba; un correo, una notificación… y caía en lo que llaman la deficiencia de atención. Por eso, para Reyes, decidí pedir este libro. Necesitaba un incentivo real para volver al papel, algo que uniera una de mis pasiones con un lenguaje que imaginaba poco aburrido. Mi objetivo era terminarlo en el primer trimestre, pero este “Rojo Caviar” procedente del madrileño y humilde barrio de San Nicasio, me ha enganchado y lo he terminado en apenas dos meses, haciéndome reír en numerosas ocasiones.
Del algoritmo de Instagram al papel
Lo que hace especial a esta obra de Santi Rivas (el alma mater detrás de Colectivo Decantado) es su capacidad para captar la psicología del winelover y de todos los personajes y personajillos que pululan en este mundo. Su disección es muchas veces hilarante, porque cuando los describe, te das cuenta de que ciertamente has conocido a algun personaje así o incluso tu mismo te ves descrito!
Para quienes seguimos a Santi en Instagram, el libro se siente como una extensión natural de su discurso. Si en redes es el azote del “viejunismo” y el defensor de términos como unicornio, tiesos friendly o bebilidad, en estas páginas profundiza en esa guerra contra lo aburrido y lo preestablecido.
Es fascinante ver cómo traslada esa energía de sus vídeos (donde a menudo polariza a los seguidores) a un texto que se lee con rapidez. Es un libro necesario porque pone un desorden muy divertido en un panorama editorial muy escaso en este tema y siempre demasiado sesudo. Si sientes que faltaba literatura que hablase del vino como un estilo de vida y no como una asignatura de química, este es tu sitio.
Entre la tendencia y la realidad (del paladar y del bolsillo)
Es innegable que comunicadores como Santi Rivas, son auténticos creadores de opinión, capaces de influir en bodegas y consumidores, pero una cosa es la teoría y otra muy distinta el gusto (y el presupuesto) personal.
Por ejemplo, Rivas es un gran abanderado de esos tintos de “fresqueo” que tanto se llevan ahora; yo los pruebo, lo intento… pero no me acaban de entusiasmar. Y ahí reside parte de la gracia del libro: te abre ventanas, formas de ver este mundo de la enología, pero no tiene por qué cambiar ni tus gustos ni tu paladar. Aplicar esa filosofía de probar y probar y probar, está muy bien sobre el papel o probando en casa, pero cuando te sientas en un restaurante espectacular y ves precios de más de 100€ por botella, lanzarte a ciegas a probar algo que quizás no te convenza… pues como que no. La prudencia también juega su papel cuando el bolsillo (principalmente el propio) entra en la ecuación, al menos en mi caso, donde el dinero es siempre un bien escaso…
En definitiva: Santi escribe como habla. Y aunque no comulgues con cada uno de sus puntos, su honestidad se agradece infinitamente en un mundo de etiquetas brillantes y mensajes vacíos.
En resumen, muy recomendable si te consideras un winelover aunque lo mas normal es que el propio Santi te considere un magufo.
💬 Y tú, ¿de qué lado estás?
Me interesa mucho conocer vuestra opinión, porque al final el vino es compartir:
- ¿Eres de los que se rinden a la moda de los tintos ligeros de fresqueo o prefieres algo con más cuerpo?
- En un restaurante, ¿te lanzas a la aventura con vinos que no conoces de más de 50€ solo por la experiencia o prefieres ir a lo seguro?
¡Déjame tu comentario abajo y debatamos sobre el universo Rivas!








A mi tampoco me entusiasman los vinos tintos ligeros. Los prefiero con cuerpo, con crianza en barrica.
Tampoco pido vinos de más de 50€ si no estoy seguro de que me va a gustar.
Gracias por el comentario. Opiniones comunes!