Wine Shop ✨✨✨✨✨
Nuestra primera parada fue hacer un alto en una tiendecita que se llama Wine Shop para tomar un vino mientras esperábamos la llegada del último comensal. El sitio es pequeñito pero tiene una curiosidad, que es una especie de noria para los vinos, ya que estos se almacenan en altura y no en anchura.
En nuestro caso se nos acercó María y nos preguntó que qué queríamos tomar, Ana le comentó que un vino blanco y yo sin embargo quise un vino tinto. Sacó primeramente dos vinos blancos para probarlos y como no estaba del todo convencida sacó un tercero, que fue el que más le gustó y le sirvió a la copa. En mi caso fue similar degusté cuatro vinos diferentes para el final elegir una copa.
Como nuestra amiga se retrasaba bastante decidimos tomar una segunda y el proceso con Ana se repitió e incluso fue más prolongado ya que llegaron a ofrecerle hasta 5 vinos diferentes…. Sencillamente el mejor servicio de vino que he tenido en mis 61 años.
Y el precio, €12 dos copas que no me parece económico pero desde luego no me parece para nada caro por el servicio excelente que he tenido, donde me he tomado la copa de vino que verdaderamente me apetecía.
María, la persona que nos atendió, es una chica joven con interés por el vino aunque algo falta de conocimientos cosa que ya nos contó que está planeado solucionar, pero que desde luego compensa con creces con esa amabilidad, esa sonrisa y esas ganas de que el cliente se vaya contento. Nosotros desde luego salimos encantados y volveremos por ahí a tomar un vino y nos encantará ver a Maria de nuevo allí.







