Si queremos que cambie algo, tendremos que cambiar algo; si no, todo seguirá igual.
La temporada 2024 acabó también de mala manera, aunque al menos nos permitió ganar la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa, que, aunque muchos consideramos torneos menores, siempre dejan un pequeño poso de satisfacción. Aun así, el equipo no funcionó bien. Más allá de las lesiones que nos machacaron durante toda la temporada, se notaba que estábamos llegando al final de un ciclo y que el cambio de entrenador era necesario. No jugábamos con esa dinámica ni con esa presión que se ve en los equipos punteros de Europa.
No voy a decir que sea imposible recordar una temporada tan mala como esta del Real Madrid, pero desde luego no es lo habitual. No solo hablamos de no ganar nada, algo que en el deporte entra dentro de lo posible, sino llegar a primeros de abril y no queda nada por lo que pelear, y eso ya no debería entrar ni dentro de lo probable.
La llegada de Xabi Alonso
Y llegó el cambio: Xabi Alonso. En la mente de los madridistas era el entrenador perfecto: bien parecido, educado, políglota, ganador de todo como jugador y con un fútbol excelente como técnico en el Bayer Leverkusen. Su carta de presentación no podía ser mejor.
Además, dio la sensación de que el relevo se organizó bien, ya que antes de llegar el 30 de junio se incorporó al equipo para dirigirlo durante el Mundial de Clubes. Obviamente, no se podían cambiar grandes cosas en tan poco tiempo, pero dejó buenas sensaciones, aunque lo peor fue aquel 4-0 que nos mandó a casa.
Un arranque prometedor
Empezamos la temporada con ilusión, y también empezamos bien. En la jornada diez, el Madrid se enfrentó al FC Barcelona en el Bernabéu y ganó por 2-1.
Pero en ese partido sucedió un hecho relevante: tras decidir cambiar el entrenador a Vinicius, este se enfadó y se enfrentó con él. Aquí podían haber pasado dos cosas: que la junta directiva le diera todo el poder al entrenador para sancionar al jugador irreverente, maleducado y desafiante, o no hacer nada, como hizo. Y con eso le dio a Vinicius, y a otra corte (quizás cohorte) que al parecer había en el vestuario, la libertad de hacer lo que les saliera de su santo escroto. Y así nos fue. El equipo, que al principio de temporada intentaba ejercer presión, pasó a una indolencia absoluta, repitiendo de nuevo todos los defectos que ya se habían visto con Ancelotti la temporada anterior.
Los malos resultados que se fueron dando, normales dado el nivel de juego que se exhibía, llevaron a que al final la junta directiva destituyera al entrenador y pusiera como sustituto a Álvaro Arbeloa, otro icono de la casa. Como era de suponer, las cosas con Álvaro, por desgracia, no han mejorado.
Las lesiones
Uno de los problemas graves que arrastra el Real Madrid en estas últimas temporadas es el asunto de las lesiones, al que se añade una plantilla quizá amplia, pero no con la suficiente calidad. En el madridismo, Pintus es un referente como preparador físico, y la verdad es que nos extrañó a todos que en la última temporada de Ancelotti las lesiones se produjeran prácticamente día sí y día también.
Por ese motivo, cuando Xabi Alonso decidió traer a su propio equipo y dejar de lado a Pintus, no lo vimos con demasiados malos ojos. Pensamos que quizá era el momento de adoptar una mirada distinta sobre la preparación física. Pero eso tampoco se resolvió, y hemos tenido muchas lesiones tanto con el preparador de Xabi como después con Pintus hasta el momento actual. Una plaga, y no precisamente bíblica, aunque a veces lo parezca.
Los fichajes
Tras la mala temporada con Ancelotti estaba claro que el Madrid debía reforzarse si quería volver a lo más alto. Para ello se hicieron cuatro grandes fichajes sobre el papel: Huijsen, Mastantuono, Álvaro Carreras y Trent Alexander-Arnold.
Entre lesiones y bajo rendimiento, los jugadores no han dado el nivel esperado en ningún momento de la temporada. Algunos, como Mastantuono, han sido desesperantes durante todo el año. En ningún momento hemos podido ver que sea un jugador con la talla suficiente para este equipo.
Por otro lado, nos deshicimos de uno de los mejores centrocampistas de todos los tiempos, Luka Modrić, por la simple razón de la edad que marcaba en su carnet de identidad. Estaba claro que no era un jugador para todos los partidos del año, pero sí un suplente de lujo, un futbolista con experiencia y alguien que puede aportar mucho en determinados momentos tras mil batallas vividas.
Así que en este punto ya podemos decir que la directiva ha cometido varios errores: la salida de Modrić, dejar a Alonso con el culo al aire y el fichaje de Mastantuono, que todavía no ha ofrecido lo que se esperaba.
La responsabilidad de los jugadores
¿Y los jugadores no tienen culpa? Pues sí, muchísima. Ellos hicieron todo lo posible por cargarse a Xabi Alonso y ahora están haciendo todo lo posible para que la temporada sea un absoluto fracaso y para que se vaya Álvaro Arbeloa.
La indolencia que muestran en algunos campos, como si aquello fuera una pachanga de solteros contra casados, resulta dolorosa para cualquier aficionado. Es incomprensible que un equipo que siempre ha peleado hasta el último segundo ahora haga justo lo contrario. Empatar en el último minuto contra el Betis o encajar un gol decisivo del Mallorca en el tramo final son ejemplos de una dejadez y una forma de bajar los brazos que resultan difíciles de entender.
Es cierto que contra el Bayern de Múnich se peleó y se peleó bien. Siendo un equipo inferior, habíamos jugado 176 minutos y seguíamos empatados, hasta que una decisión arbitral verdaderamente injusta cambió la dinámica y nos dejaron fuera en los cuatro minutos que quedaban. Pero eso dice todavía menos de los jugadores: cuando se ponen, son capaces de jugar, apretar y competir; cuando se despistan, nos puede ganar cualquiera.
Vinicius
Para mí, el absoluto cáncer del Madrid. Es una especie de Curro Romero: cuando ves una faena suya, ya no la olvidas; el problema es que hay muchísimas personas que jamás la han visto. Cuando Vinicius hace un partido sobresaliente, es un jugador imparable y de lo mejor del mundo. Pero cuando no lo hace, parece que juegue más para el equipo contrario que para el tuyo, una autentica lacra.
En toda la temporada yo calcularía que Vinicius ha hecho dos o tres partidos buenos y el resto no ha aportado absolutamente nada. Además, deja una imagen pésima del equipo al enfrentarse con todo el mundo de manera maleducada, soberbia y chulesca. Pensábamos que era por su juventud, pero no: es así y no parece que tenga remedio.
Por otro lado, es un jugador que solo sirve para actuar en la banda izquierda y con espacios. En el uno contra uno apenas regatea a nadie, y su movilidad limitada hace que el ataque sea demasiado estático. Eso vuelve muy difícil sorprender a cualquier defensa, salvo al contraataque.
También hay que hablar de cuando defiende, que prácticamente no lo hace nunca. Y cuando lo hace, tiene tendencia a regatear en zonas peligrosas para nuestro equipo y a perder la pelota, generando jugadas de peligro para el rival. Desde mi punto de vista, un desastre.
Mbappé
Empezó muy bien la temporada, echándose el equipo a la espalda y marcando goles a diestro y siniestro cuando prácticamente nadie más era capaz de hacerlo. Conforme han ido pasando los partidos y los objetivos se han diluido, también parece que él se está diluyendo, y da la sensación de que piensa más en el Mundial que en acabar la temporada de forma digna.
En cualquier caso, con todos sus errores, es alguien que pelea, lo intenta y está entre los mejores del mundo de manera regular.
Camavinga
Sobre este chico se han puesto todas las miradas por la expulsión en Múnich. Para mí no es el culpable y, desde luego, tampoco debe ser la cabeza de turco. Pero no es menos cierto que parecía destinado a ser un súperjugador y se ha quedado simplemente en un buen jugador.
No ha crecido como futbolista y su aportación al equipo es cada vez menor. Hoy por hoy, es una pieza prescindible.
Es un jugador que ha pasado sin pena ni gloria en estas últimas temporadas, algo muy sorprendente para alguien con su capacidad. Es como si entre lesiones y lances del juego no hubiera sido capaz de encontrar en ningún momento su sitio en el campo.
Bellingham
No se le puede poner demasiados peros en cuanto a actitud: pelea, intenta siempre ayudar y eso, al final, es lo que el aficionado madridista valora mucho.
Arbeloa en el banquillo
Aparte de esta lista no voy a seguir analizando toda la plantilla porque no tiene sentido, pero merece al menos un comentario sobre nuestro entrenador, Arbeloa. No ha conseguido mejorar las cifras de Xabi Alonso, tampoco ha sido capaz de meter tensión en los jugadores ni de hacer que parezcan un equipo, y no el ejército de Pancho Villa.
Tristemente, para mí está amortizado y el Madrid debería buscar un entrenador nuevo.
Árbitros y Negreira
Uno puede negar que el sol existe y que sale cada mañana, pero eso no cambia la realidad. Y lo mismo sucede con Negreira y su entramado. El Barcelona pagó durante años a un exvicepresidente del comité arbitral, un hecho que sigue siendo uno de los grandes escándalos del fútbol español… y no solo no se ha castigado si no que ya hemos entrado en la fase de blanqueamiento de lo que ha siso una corrupción absoluta, por desgracia, nada extraordinario en esta España nuestra.
Con ese dato se pueden entender muchas cosas sucedidas en las últimas décadas, como por ejemplo las dos ligas perdidas por el Madrid en Tenerife. Hay que volver a ver aquellos partidos para entenderlos. Esta organización, que se habría mantenido durante casi dos décadas, no ha desaparecido ni mucho menos. Básicamente, todos los que estaban siguen estando, y solo así se explican decisiones como la jugada de Mbappé, donde a pesar de tener que ser atendido por un golpe en la ceja y retirarse unos minutos por la sangre que tenia, no pasó nada.… suerte tuvo de no ser amonestado por golpear de manera violenta con su ceja en el codo del contrario
Y no son solo los árbitros. Incluso el presidente de la liga profesional, el impresentable Tebas, ha dicho en alguna ocasión que su misión es mantener el “equilibrio” entre los equipos para que se pueda vender bien el producto de la Liga española. Así que, entre que el Barcelona es el mejor equipo de España y estos “empujoncitos”, este año la Liga acabará con una ventaja muy amplia y probablemente la liga haya terminado al año que viene, a finales de diciembre o principios de enero
Real Madrid TV y la crítica arbitral
Mucha polémica ha levantado Real Madrid TV mostrando las equivocaciones garrafales de los árbitros. Para mí, el problema no está en la denuncia, sino en los errores repetidos de forma constante y consistente por los mismos personajes a lo largo del tiempo, algo que deja un aroma podrido difícil de soportar.
Sin embargo, estas denuncias han tenido una consecuencia derivada muy negativa para el equipo: ante cualquier derrota, los jugadores no hacen autocrítica y echan la culpa al empedrado. Quejarse de los árbitros ante las instancias que correspondan es tarea de los directivos; los jugadores tienen que jugar al fútbol, crear ocasiones, convertirlas y correr como si no hubiera un mañana y después de acabar un partido en que te sangran los pies y te tienen que poner oxigeno de la paliza que te has pegado, puedes quejarte, antes no.
No puede ser que te pases un partido entero defendiendo, que hayas tirado una sola vez a portería y que luego culpes de tu derrota al árbitro, por muy malo y desacertado que haya estado.
Cierre del ciclo
En conclusión, el ciclo del tito Floren ha terminado después de un par de décadas verdaderamente asombrosas. Hay que revisar bien la estructura que se ha montado en las altas esferas de la entidad, porque es difícil entender algunos fichajes como Mastantuono y algunos descartes como Modrić o Endrick sin que exista algún interés económico espurio en alguna zona de la planta noble de la Casa Blanca.
Obviamente, hace falta un entrenador y no menos de seis jugadores con cierto nivel para cubrir las bajas del equipo titular. También hay que hacer un análisis profundo de los servicios médicos y de los preparadores físicos, para intentar entender de dónde se origina toda esta plaga de lesiones: no puedes ir a jugar unos cuartos de Copa de Europa a Múnich con seis jugadores imberbes del Castilla.








Todo esto se escribió antes de los acontecimientos que han sucedido en esta primera semana de mayo de 2026: peleas de jugadores, un entrenador desaparecido, jugadores que se borran para no perderse el mundial… Demasiada información aunque el grueso del análisis sigue siendo valido.
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